La muerte de una mascota siempre es una experiencia desagradable y triste, pero en ese momento se tiene que tomar la decisión de dónde se deben dejar los restos del animalito.

Si vives en el campo o cuentas con un amplio jardín, seguramente lo enterrarás, pero si vives en la ciudad una de las opciones más prácticas es llevar el cuerpo a un crematorio de mascotas, lo que es una de las mejores decisiones que puedes tomar, por la higiene y porque podrás tener las cenizas de ese ser que fue también parte de tu familia.

Ventajas de la cremación:

Sanidad: cremar o incinerar a tu mascota genera un beneficio en la salud, porque estarás evitando posibles focos de infección, así como contaminación de las aguas, que puede ser provocado por el enterramiento de animales.

Conservación del medio ambiente: evitarás la generación de olores o humos que provocan los cuerpos en descomposición.

Respeto a la integridad de tu mascota:  al ser incinerada tu mascota, evitarás abandonar su cuerpo en cualquier vertedero o descampado y podrás conservar sus cenizas en tu casa para que siga contigo o quizás regarlas en el lugar que más le gustaba estar.

Alternativa económica: podrás escoger la forma de la incineración, el tipo de urna y tendrás las cenizas contigo, a un precio a tu alcance.

Artículo creado con información del blog Infinity Pet.